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El Coliseo, un anfiteatro que se convirtió en basurero

  • 29/03/2020
  • By Alberto Romay
  • 5 Comments
El Coliseo, un anfiteatro que se convirtió en basurero

El Coliseo de Roma es, con diferencia, el monumento más reconocible de Roma. Es un monumental edificio levantado en mitad de la ciudad que fue construido hace casi 2000 años. El edificio ha sobrevivido a varios terremotos, incendios, saqueos y expolios para perdurar como ejemplo claro de la grandeza que tuvo el Imperio Romano.

Pero la vida del Coliseo no ha sido fácil. Paso de la mayor de las grandezas a una profunda degradación que lo dejó convertido en un basurero. Pero la historia pone a cada uno en su lugar. Y eso ocurrió en 2007 cuando fue nombrado una de las 7 maravillas modernas. Un reconocimiento merecido para un edificio que sigue impresionando 20 siglos después.

UNA CASA COMO UN CAMPO DE GOLF

La historia clásica de Roma se divide en tres periodos. En la primera parte, durante la monarquía, la arquitectura era algo muy práctico. Un edificio se levantaba para aquello que se requería, sin dar lugar a la imaginación. Durante la república, este gusto se fue ampliando. Sobre todo tras la conquista de Grecia. Esto fue así gracias a los tesoros robados de los templos griegos y a los miles de esclavos helenos que pasaron a manos romanas. Y ya, durante el imperio, la belleza del edificio era casi obligatoria, sin importar el uso que tendría.

Mucho que ver con este desarrollo también tuvo que ver la invención del hormigón romano. Este permitía desarrollar edificios más resistentes y, además, construirlos de una manera mucho más ágil y rápida. Fue un gran paso adelante.

Roma había crecido sin el plan urbanístico que luego desarrolló en todas las ciudades propiamente romanas. Sus calles se encerraban dentro de unas murallas y, el espacio para las nuevas edificaciones, era escaso. Poco antes de la muerte de Cristo, el cónsul romano Estatilio Tauro construyó un anfiteatro en el Campo de Marte, a las afueras de la ciudad. Su tamaño era reducido, pero cumplía bien su función.

Pocos años después, Roma sufría su gran incendio. El que la leyenda atribuye a Nerón erróneamente. Fue en el año 64 d.C. y gran parte de la ciudad fue reducida a escombros. Entre ellas el anfiteatro. Una vez sofocado el fuego, el emperador decide levantar, en la parte más afectada, una casa del tamaño de un campo de golf. La llamada Domus Áurea.

¡Bien! Ahora por fin puedo empezar a vivir como un ser humano

Nerón, emperador romano entre el 54 y el 68 d.C.
El Anfiteatro Flavio de Roma
Vista de la zona mejor conservada del monumento
LOS JUEGOS DEL HAMBRE EN VERSIÓN IMPERATUS

Los historiadores afirman que el gobierno de Nerón fue peor para los que escriben la historia, los aristócratas, que para el pueblo, que era analfabeto. De ahí la terrible fama con que ha pasado a la historia. Pero lo cierto es que su muerte se vivió con cierto alivio. Ésta se produjo cuando la guardia pretoriana, la personal del emperador, lo nombró enemigo público. Nerón escapó de la ciudad antes de suicidarse. Los pretorianos fueron muy importantes en la historia de Roma, ya que pusieron y depusieron a muchos emperadores. Casi siempre por dinero.

Con su muerte se produjo la versión imperial de los Juegos del Hambre. En esa época hasta el hijo del carnicero más pobre ambicionaba ser el nuevo emperador. De ahí que en el año 69 d.C. sea conocido como el año de los 4 emperadores, pues fueron 4 los que se hicieron con el trono imperial.

Así que se podría considerar ese tumultuoso año como el del origen del Coliseo. Y se produjo en Israel, donde Vespasiano luchaba contra la insurrección de Judea. Sus tropas lo habían  nombrado emperador y a ellas se unieron legiones de otras provincias. En diciembre, tras derrotar a las tropas de Vitelio, el emperador en ese momento, sus soldados entraron en Roma y lo asesinaron. El senado no pudo hacer otra cosa que nombrarlo emperador. Pero antes de dirigirse a Roma, pasó por Egipto para asegurarse que el alimento no escasease. Estómago lleno, personas felices.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Vista del Coliseo desde detrás del Parque del Palatino
UN PANEM ET CIRCENSES PAGADO DESDE JUDEA

Del gobierno de Vespasiano poco se conoce… que no estuviera comprado. Pagó grandes cantidades de dinero a los historiadores de la época para que hablasen bien de su persona. Lo que si se sabe es que inició grandes obras civiles en la capital, entre ellas el Coliseo.

Éste se empezó a construir por varios motivos. La ciudad necesitaba uno nuevo tras la destrucción del antiguo. Aquí dentro se podían celebrar grandes juegos con lo que tener entretenida a la plebe. Ya se sabe, Panem et circenses. Además crearía un espacio colosal donde mostrar la magnificencia de la dinastía Flavia, la nueva en el poder. Es por ello que no escatimó recursos.

Pero el primer problema surgió en donde se construiría el edificio. Para ello destruyeron parte de la colosal Domus Áurea de Nerón. Más concretamente el lago central. Lo secaron, lo cubrieron con unos enormes cimientos de hormigón y piedra y empezaron a construir sobre él. Además, aprovecharon las tomas de agua que tenía el lago para llevar agua hasta el Coliseo.

Pagarlo no fue problema, ya que fue levantado con el botín que había logrado en Judea. Eso si, su costo fue muy elevado. Al cambio actual, las obras valieron casi tanto como el Burj al Arab, el hotel más fastuoso del mundo. Ese hotel levantado como un homenaje al lujo.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Detalle de la tercera arcada y el cuarto nivel de Domiciano
CUATRO NIVELES Y UNA CARPA

Para levantar el coliseo necesitaron un total de 240.000 toneladas de piedra travertina, una piedra de color beige y particularmente resistente. Esta se extrajo de una cantera situada a 20 kilómetros de la ciudad y fue trasportado, mayormente, a través del río. Pero también utilizaron mármol, toba y piedra volcánica, ladrillo, cal y metales, especialmente el bronce, utilizado para unir las piedras.

La fachada del Coliseo consta de 4 niveles y 80 puertas de entrada, de las que 4 eran especiales, con mejores acabados y decoración. De ahí que muchas veces se nombren solo 76. Las tres primeras alturas, las construidas por Vespasiano, están abiertas por arcadas y en cada una de ellas había una estatua. Además habían escudos que decoraban el exterior y que habían sido arrancados de las manos de soldados vencidos en Judea.

La última, añadida por su hijo Domiciano, está cerrada. Sólo está perforada por 40 ventanas repartidas a intervalos regulares. Es decir, una cada dos arcadas. Este nivel cumplía una función especial, pues ahí estaba el velario, una especie de carpa que resguardaba a los espectadores de las inclemencias del tiempo. Mucho mejor que la mayoría de los estadios de fútbol hoy en día.

Las columnas que decoran cada uno de los tres primeros niveles tienen sus propias características. De esa manera, las de la planta baja son de estilo dórico, el más simple. Las de en medio son de estilo jónico y, las del tercer nivel, corintio, la más elaborada. Es decir, cada vez que se asciende, el grado de elaboración era mayor.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Aquí se pueden ver las tres variantes de las columnas según su altura
YO LOS PREPARO, TU LOS DISFRUTAS

No se sabe cuando empezaron las obras, pero fueron sobre el año 70 o 72 a.C. Lo que si se sabe es que, para el año 80 d.C., ya se había acabado de construir el Anfiteatro Flavio, el más grande de la historia. Necesitaron menos de 10 años y más de 100.000 esclavos para levantar esta joya de la arquitectura.

Como es lógico, el nombre de Coliseo no era original, sino que lo recibió por asociación. Como dijimos, se había levantado en lo que había sido el palacio de Nerón. Pues éste, ni corto ni perezoso, mandó construir un coloso de metal a su imagen y semejanza. Como el Coliseo lo construyeron al lado de esta estatua, pues se le pegó el nombre.

Vespasiano lo tenía todo preparado para la inauguración. 100 días seguidos de juegos gratuitos. Miles de animales provenientes de todo el imperio, los mejores gladiadores de todas las regiones romanas, miles de esclavos para ser sacrificados…e incluso una naumaquia, una batalla naval. Necesitaron tanta agua como para llenar dos piscinas olímpicas y solo 7 horas para llenarlo. Ésta fue la única ocasión en que el gran anfiteatro Flavio lo hizo. Por lo que se ve, no gustó mucho entre los romanos.

Un programa, el de aquellos juegos del año 80, que ha sido recordado por todos los historiadores por su originalidad y magnificencia. Lástima que Vespasiano muriera semanas antes de poder verlos. Eso si, murió en su cama entre horribles dolores, pero no asesinado. Todo un logro.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Vista general del interior del Anfiteatro Flavio
COMPRAR FRUTA… PARA LUEGO ARROJARLA

Durante la construcción del edificio pensaron en todo. Y no era para menos, pues en el Coliseo entraban más de 50.000 personas. Dentro de él te podías encontrar 50 fuentes, vendedores de comida… pero podían vaciarlo en 5 minutos si algo grave pasaba. Eso si, las clases sociales bien separadas, no vaya a ser. Para ello cada una de ellas tenía sus propias entradas y pasillos. Para que no se tuvieran que mezclar. Incluso alguno tenía su propio asiento, con su nombre escrito y todo.

Además esta separación era bastante curiosa. Así, mientras en la parte baja, la noble, daba la sensación que los asientos más alejados de la arena estaban detrás, según subías, la sensación era que estaban arriba. Eso es debido a que la estructura tiene un coeficiente de inclinación cada vez más elevado. Eso si, actores, enterradores y ex gladiadores no podían asistir a ningún espectáculo.

La estructura de la arena era ovalada ya que había que evitar el uso de esquinas. Si un gladiador era arrinconado, era hombre muerto. Y si eso ocurría rápido, lo normal era que la arena se te llenara de fruta. Ésta era la manera que tenía el público de decir que algo no les había gustado. Además, la arena no era más que una plataforma de madera cubierto por este material. Ayudaba a eliminar más fácilmente los restos de sangre. Estos romanos… tan sangrientos como pulcros.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Según se asciende, los asientos cada vez están más separados en altura
¿A CUÁNTO EL KILO DE HIENA?

Pero si los 100 días de fiesta seguida os dejaron con ganas de más, Trajano celebró unos juegos que duraron 123. Es decir, cuatro meses seguidos sin interrupción. Y lo hizo para celebrar su victoria en Dacia. En estos juegos participaron más de 9.000 gladiadores y 11.000 animales. Nada mal para el primer emperador no italiano de la historia.

Durante todo el tiempo que estuvo activo el Coliseo, se cree que murieron en torno a unas 400.000 personas y más de un millón de animales. Pero casi todos los fallecidos eran esclavos o condenados. Aunque pueda parecer lo contrario, la muerte de un gladiador no era lo común. A éste había que entrenarlo, alimentarlo y curarlo después de cada combate. Mucho dinero para que muriera. Siguiendo con el símil futbolístico, es como si matas a tus jugadores porque han perdido un partido. Un mal negocio.

Los animales eran transportados desde todos los rincones del imperio. Así mostraban la grandeza y el sentimiento de pertenencia a Roma. Se podían ver animales de todo tipo como leones, tigres, hienas, hipopótamos, rinocerontes… Lo curioso es que, una vez muerto, la gente compraba esa carne para comerla. Y es que un buen filete de leopardo con garum…

Pero aunque los deportes violentos eran los favoritos, en el Coliseo también se celebraban las sylvae, recreaciones de paisajes naturales. Construían un espacio natural plantando árboles y arbustos en el suelo que luego poblaban de animales. Eran utilizados como escenarios de obras dramáticas o para simular cacerías.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Una de las entradas del hipogeo del Coliseo
LA APERTURA DE UN GRAN CENTRO COMERCIAL

Pero las peleas de gladiadores empezaron a decaer, sobre todo tras la llegada de Constantino. Un par de años antes de su llegada al poder, se había firmado un edicto que decía que los cristianos existían y podían ejercer su culto. Esta fue ampliada en el 313 con el Edicto de Milán, en la que Constantino establecía la libertad religiosa en el imperio. Es decir, muchos de los juegos sangrientos en el Coliseo donde estaban involucrados los cristianos, quedaban eliminados.

Estos combates ya se iban celebrando de forma intermitente desde un siglo antes, cuando el edificio había sufrido un gran incendio. Pero no fue hasta principios del siglo V cuando se eliminaron completamente. Las peleas de gladiadores se desintegraron a la par que lo hacía el imperio. Las peleas de animales aún perduraron un siglo más. Con ellas por lo menos la gente podía comer algo de carne después.

La llegada al poder de los cristianos, de mano de los godos, cambió bastante la vida del Coliseo, ya que dejó de usarse. Bueno, usarse como lugar público para los espectáculos, ya que sirvió como mercado de nuevo cuño. Entre los arcos del edificio instalaron puestos de venta e, incluso, lo utilizaron como improvisado cementerio. Aquí podías venir para comprar, sobre todo, vino y ganado, pero también había viviendas, establos y tabernas. Vamos, uno de los primeros centros comerciales de la historia.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Según se asciende, los asientos cada vez están más separados en altura
UN CAMBIO DE MANOS, UNA BASÍLICA Y UN DERRUMBE

A partir de ese momento la vida del Coliseo es muy tumultuosa. Los godos gobiernan Roma, pero lo hacen desde Rávena, en la otra costa del país. El gobierno de la ciudad pasa de mano en mano pero sin ningún poder. El único que tiene algo de fuerza es el Papa. Es por eso que muchos edificios, incluido el Coliseo, pasan a manos de la iglesia.

Pero esta iglesia estaba todavía un poco en pañales y no tenía la fuerza que adquiriría años más tarde. Aún así construyeron una pequeña iglesia dentro del recinto para demostrar pertenencia. Pero una cosa era decir que era tuyo y otra muy distinta mantenerlo. Era muy caro y la iglesia todavía no tenía mucho poder, sobre todo porque los emperadores de la época querían arrebatárselo.

En el siglo IX hubo dos terremotos que dañaron gravemente la estructura. Algunas de las partes cayeron y esas piedras fueron utilizadas para construir otros edificios. Este expolio al edificio se hizo mucho más visible durante la Edad Media. El Palacio Barberini, San Juan de Letrán, el Palacio Venecia o la Basílica de San Pedro son solo algunos ejemplos de los edificios que aprovecharon de ese saqueo.

Pero antes de llegar ahí, había pasado por manos de la iglesia, donado al pueblo de Roma por Enrique VII, por manos de familias nobles romanas como la Frangipani, y, de nuevo, a la iglesia. Su deterioro se hizo cada vez más notable, sobre todo tras un nuevo terremoto, el de 1349. Durante esta sacudida el lado sur del edificio se derrumbó, dejándolo como lo vemos ahora.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Se han llegado a encontrar hasta 648 variedades de plantas dentro del Coliseo
UN ANTIGUO BASURERO QUE SE ILUMINA SI SE CONMUTA UNA PENA DE MUERTE

No fue hasta hasta 1749 cuando Benedicto XIV consagró el monumento como lugar santo. Lo dedicó a la memoria de los mártires que allí habían muerto como diversión para el pueblo romano. A partir de ese momento se paró su decadencia y ya, a partir del siglo XIX, las autoridades trataron de mantener y salvaguardar el pasado. Con ello llevaron a cabo un proceso de mantenimiento que ayudó a que el edificio no se derrumbase.

Pero hasta que Benedicto lo consagró, el edificio había decaído tanto, que era usado como basurero. Lejos quedaban ambiciosos planes arquitectónicos como el del papa Sixto V, que lo quiso convertir en una fábrica de lana. Aunque bueno, Mussolini lo quiso convertir en hotel de lujo.

Tras la segunda guerra mundial, donde los nazis lo convirtieron en almacén de armas, los tiempos de gloria volvieron al edificio. No en vano fue declarado una de las 7 maravillas de la actualidad y es reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Como detalle bonito, hay que señalar que, desde el año 2000, las autoridades mantienen el edificio iluminado durante 48 horas cada vez que se le conmuta o aplaza una pena de muerte en alguna parte del mundo. Una bonita manera de conmemorar a los miles de inocentes que allí murieron en nombre de la diversión.

El Anfiteatro Flavio de Roma
Iluminada tras conmutarse una pena de muerte. Todas las fotos del artículo son de Piqsels
By Alberto Romay, 29/03/2020 Aventurero por inquietud y escritor por placer. Viajar no solo es visitar un lugar, sino también conocer sus leyendas. Apasionado del marketing en mis tiempos libre
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Alberto Romay

Aventurero por inquietud y escritor por placer. Viajar no solo es visitar un lugar, sino también conocer sus leyendas. Apasionado del marketing en mis tiempos libre

5 Comments
  • Ezequiel Robles
    26/04/2020

    Me ha gustado mucho cómo has enfocado este post. La verdad es que la historia que tiene el Coliseo es para contarla de mil maneras diferentes.

    No tenía ni idea de que fuera un basurero, me ha llamado mucho la atención. Algo sabía del Circo Romano pero no del Coliseo.

    ¡Muy buen post!

    Saludos

    • Alberto Romay
      29/04/2020

      Muchas gracias! La verdad que si que tiene una historia apasionante, pero muchas veces queda oculta entre tanta información que tenemos.

      Un abrazo

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