Back to home
in Europa, Francia

Sainte Chapelle, la luz a las espinas de Cristo

  • 01/12/2019
  • By Alberto Romay
  • 0 Comments
Sainte Chapelle, la luz a las espinas de Cristo

La Sainte Chapelle está ubicada en la Île de la Cité, muy próxima a la Catedral de Notre Dame. Se construyó en 1242 por orden del Rey Luis IX para custodiar las reliquias de la Pasión de Cristo. Éstas las había comprado un año antes a Balduino II, el emperador de Constantinopla.

La Sainte Chapelle fue construida en tan solo 7 años, todo un récord para la época. Además, costó 3 veces menos que lo que pagó el rey por las reliquias. En total, las 40.000 libras de la catedral parecen poco en comparación con las 135.000 libras que pagó por las joyas.

CUANDO LA CORONA DE ESPINAS LLEGA A PARÍS

La construcción de esta iglesia gótica, una de los más famosas del mundo en su estilo, fue realizado por el arquitecto Pierre de Montreuil. Él también fue el creador del diseño de la Basílica de Saint-Denis y de una parte de la Catedral de Notre Dame.

Algunas de las reliquias que estuvieron resguardadas bajo las paredes de la Sainte Chapelle fueron la corona de espinas y un pedazo de la cruz donde murió Jesús. Por desgracia, durante la Revolución Francesa, los disturbios callejeros provocaron que estos restos fueran llevados a otras partes de París. Sobre todo Notre Dame.

Estas preciadas reliquias llegaron a Francia por la ciudad de Troyes. Desembarcaron dentro de un arca de plata, con un sello que confirmaba su autenticidad. Además, el propio Rey de Francia, acudió a recibir la corona de espinas. Una vez que la tuvo en su mano, realizó una peregrinación hasta la capilla de San Nicolás en París, donde la guardaron inicialmente.

Imagen de la capilla superior de la Sainte Chapelle de París
Imagen de la Capilla Superior. Pixabay
APAGAR EL FUEGO CON UNA INUNDACIÓN

Quizás lo que más llama la atención en la Sainte Chapelle son sus vidrieras. En total hay unos 600 metros cuadrados y, al menos dos tercios, son originales. Es decir, llevan casi 800 años contemplando los acontecimientos de la ciudad. Lamentablemente, durante la Revolución Francesa, algunos cristales fueron destruidos. Aún así, la mayoría lograron salvarse gracias a que el edificio era usado como oficinas administrativas y no para el culto.

Pero no solo durante la revolución sufrió desperfectos, ya que también tuvo que hacer frente a varias catástrofes. Entre ellas los incendios de 1630 y de 1776 o la inundación de 1690, que causada por el desbordamiento del Río Sena.

Tras todos estos imprevistos, el edificio necesitaba con urgencia unas mejoras. Pero no fue hasta 1837, bajo la dirección de Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc, cuando se llevaron a cabo importantes trabajos de restauración. Este hombre, famoso por sus restauraciones de edificios medievales, logró devolver a la capilla su gloria pasada. Gracias a eso, y desde 1862, la Sainte Chapelle es considerada un monumento histórico nacional de Francia.

CUANDO LA MAGIA ESTÁ EN EL INTERIOR

Por fuera, tiene un diseño muy sencillo, manteniendo una base sobria con pesados contrafuertes para poder sostener la capilla superior. El techo de pizarra está dominado por la aguja de cedro, una obra maestra del gótico que mide 33 metros de altura. A pesar de esto, la visión exterior no presagia la magia del edificio por dentro.

Capilla inferior de la Sainte Chapelle de París
Imagen de la Capilla Inferior. Pixabay

Por dentro, la Sainte Chapelle está dividida en 2 secciones: la Capilla Inferior (Chapelle Basse) y la Capilla Superior (Chapelle Haute). En esta última es donde se encuentran las grandes vidrieras. La Capilla Inferior era para el uso de los cortesanos mientras que la Capilla Superior era para uso exclusivo de la realeza.

UNA CAPILLA EN FORMA DE CRIPTA

La Capilla Inferior es, tal vez,  la menos vistosa de las dos plantas, pero también la menos conocida. Llamada en francés Chapelle Basse, está dedicada a la Virgen María y fue diseñada para que los cortesanos hicieran uso de ella. Ésta sirve de soporte para la capilla superior y por lo tanto, su techo tiene una menor altura que el de la Capilla Superior. Es por esta baja altura por lo que da la sensación de entrar en una cripta.

Nada más entrar, te topas con una imagen de la Virgen María, situada delante de una columna que hace, a su vez, de parteluz de la puerta principal. Así, toda persona que entra debe pasar junto a ella.

La Capilla Inferior tiene decoraciones policromáticas que no son originales, ya que datan de la restauración realizada en el siglo XIX. Aún así tomaron como modelo los diseños medievales originales.

El techo es abovedado y está sostenido por multitud de columnas diminutas que soportan todo el peso del edificio superior. Está pintado de color celeste, imitando la representación medieval del cielo. Es decir, el fondo es de un color añil con infinidad de puntos de luz en forma de estrellas. Pero aquí, esos puntos de luz han sido sustituidos por flores de Lys, que son el sello de la monarquía francesa.

Las paredes están decoradas, aunque en peores condiciones que el techo, por arcos de medio punto y los doce medallones de los Apóstoles.

Si por algo se ha hecho mundialmente famoso este edificio es, sin duda, por la parte superior del edificio. Conocida en francés como Chapelle Haute, esta parte de la Sainte Chapelle es sobrecogedora.

Imagen de la bóveda y de las cristaleras de la Sainte Chapelle de París
Imagen de la las vidrieras con los arcos del techo. Pixabay
UNA CAPILLA SUPERIOR «FRÁGIL»

Las vidrieras han sido utilizadas por los maestros artesanos para hacer un breve resumen, en forma de imágenes, de la historia bíblica. Así, entre sus detalles, se puede observar desde la Creación, con el libro del génesis, hasta la Redención de Jesucristo, con los Evangelios.

Una tercera parte de estas vidrieras fueron destruidas en distintas épocas de la historia, sobre todo durante la Revolución Francesa. Aún así, las labores de restauración realizadas desde el siglo XIX han logrado que la Santa Capilla se vea hoy muy similar a como se pudo ver hace más de 800 años.

Ésta está soportada por Inferior y se sustenta gracias a unos pilares muy delgados. Éstos, que están unidos a las enormes vidrieras, le imprimen un carácter de fragilidad. El techo tiene 20,5 metros de altura, pero parece más alto por lo estrecho de la nave. Además, sobre cada uno de los pilares, se apoya una estatua de cada uno de los apóstoles. Esta es, prácticamente, la única decoración que aparece en la Capilla.

La Capilla Superior estaba reservada en exclusiva para la familia real y era donde estaban albergadas las reliquias. Éstas se mantuvieron guardadas en un gran relicario colocado en la cumbre de la tribuna abierta, en la parte trasera del ábside. Era ahí donde se exponían a los fieles el Viernes Santo de cada año.

Actualmente, la entrada a la Capilla Superior se lleva a cabo a través de una escalera de caracol que nace en una de las esquinas delanteras de la nave inferior. Pero en su tiempo, el Rey tenía acceso directo a esta parte sin necesidad de pasar por la Capilla Inferior. Y lo hacía justo debajo del rosetón central de la fachada principal, donde existe una gran puerta de doble hoja que se abría para recibir a la realeza. Esa puerta de doble hoja destaca por tener un parteluz con una expresiva escultura de Jesucristo.

Detalle de una de las vidreras de la Sainte Chapelle en París
Detalle de una de las vidrieras de la Capilla Superior. Pixabay
CURIOSIDADES

En principio, un pequeño edificio anexo fue construido cerca del ábside. El nivel inferior servía de sacristía, mientras que, en la pieza situada al nivel de la capilla alta, se guardaban las reliquias. Este anexo desapareció en 1777 cuando se reconstruyó el palacio. La aguja es posterior.

En total existen 15 vidrieras (casi todas del siglo XIII) separadas por 15 finas columnas que se elevan 15 metros, hasta un techo policromado, en azul, con estrellas doradas. La capilla del castillo de Vincennes guardó las reliquias mientras se construía la capilla de la Isla de la Cité.

A parte de la majestuosidad del edificio, durante la mayor parte del año, hay conciertos en la Sainte Chapelle. En estos conciertos tocan piezas de Vivaldi, Bach o Mozart, entre otros, e interpretadas por las mejores orquestas de Francia. Aunque en contadas ocasiones se hacen conciertos más especiales. Así, la cantante islandesa Björk ofreció dos conciertos en la capilla alta en agosto de 2001

By Alberto Romay, 01/12/2019 Aventurero por inquietud y escritor por placer. Viajar no solo es visitar un lugar, sino también conocer sus leyendas. Apasionado del marketing en mis tiempos libre

Alberto Romay

Aventurero por inquietud y escritor por placer. Viajar no solo es visitar un lugar, sino también conocer sus leyendas. Apasionado del marketing en mis tiempos libre

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos
Instatravel
Instagram API currently not available.
Categorías
Somos Worldkers
Somos Worldkers
Somos PaperBlog
Instagram API currently not available.